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05/12/17 | Noticias / Prensa

Creen que la reforma laboral no mejorará competitividad en el corto plazo

Image Atendiendo los reclamos de diversas expresiones del gremialismo, que no logran aún consensuar su postura respecto a las modificaciones propuestas en la reforma laboral, el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo aún no fue aprobado por el Senado y deja, así, el camino abierto para la introducción de algunos cambios en aspectos clave del proyecto.

En el marco de la Convención Anual de Publicidad, que tuvo lugar ayer en el auditorio de Costa Salguero organizada por la Asociación Argentina de Publicidad (AAP), el abogado Julián De Diego, titular del estudio De Diego & Asociados, consideró que "el costo laboral que hay en el país explica que no llegue la lluvia de inversiones" que se esperaba.

Precisó que la reforma "puede ser muy interesante para reducir el costo laboral", pero aclaró que "en el corto plazo la reforma laboral no va a generar una mejora de competitividad" en la economía nacional.

Por su parte, Claudio Cesario, titular de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), destacó ayer en un encuentro por fin de año con la prensa (ver F&M), que la reforma laboral "es necesaria para mejorar las condiciones de competitividad" y explicó que es un paso importante "en la relación que debe regir entre la producción y el trabajo, de los trabajadores y las empresas, en un esquema en el que las partes se vean beneficiadas".

De Diego considera que el blanqueo laboral es uno de los aspectos más relevantes del proyecto y, a la vez, que menos controversia genera entre los representantes de los trabajadores, en tanto estimó que "la mayor resistencia a la reforma es por los cambios en la ley de contrato de trabajo".

Para el Gobierno éste es un punto nodal para mejorar la competitividad de las empresas en particular, aunque no figura en el texto que debate el Congreso. De hecho, durante este año se firmaron siete acuerdos sectoriales (Vaca Muerta, automotriz, motos, textil y calzado, energías renovables, industria electrónica y sector lácteo), "abriendo" en estos casos el convenio tradicional e incorporando criterios de productividad, que flexibilizan los modos de contratación y establecen compromisos para ambas partes.

En esa línea, sostuvo De Diego, el Ejecutivo también pretende avanzar en la reformulación del modelo sindical, tendiendo a que haya un solo sindicato por rama de actividad, lo que se conoce como modelo de "unicato". Además, para ser reconocidos como tales, los gremios deben estar operativos, cosa que no siempre ocurre. Recientemente, el Gobierno intimó a 450 sindicatos a que actualicen su información para no darlos de baja.

En cuanto al blanqueo laboral, De Diego consignó que "se dice que es para las pymes, pero verdaderamente es muy útil para las medianas y grandes empresas". Las firmas que más consultan "son empresas internacionales que tuvieron empleados extranjeros trabajando en el país". Es que el blanqueo permite borrar literalmente las causales de demandas por hechos pasados, incluyendo adicionales o complementos.

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