Logo

05/12/17 | Noticias / Prensa

El déficit comercial acumulado de 2017 duplicó el de 2015

Image ERNESTO MATTOS (*)

El déficit comercial comienza a preocupar a muchos especialistas de distintos espacios comunicacionales, desde Ismael Bermudez a Juan Carlos de Pablo.

El primero planteó que la "tendencia sería consecuencia de una economía muy poco integrada. Todos los sectores importan productos industriales y hay poca producción local". El segundo a aportó lo siguiente: "Comparando los 10 primeros meses de 2016 y de 2017, el valor de las exportaciones de mercaderías aumentó 1,8%, mientras que el de las importaciones subió 18,9%. Por lo cual la balanza comercial pasó de un superávit de US$ 1811 millones a un déficit de US$ 6115 millones. ¿Es éste un problema? Si lo es, ¿a qué se debe? Además de lo cual, ¿qué debería ocurrir para solucionarlo?".

La importación de un producto no es sólo el producto que llega sino que es un producto demandado por una empresa, ahora lo interesante es saber si es intra-empresa o si es un producto importado entre dos empresas distintas.


Porque si es la importación de un producto intra-empresa, una subsidiaria con su casa matriz, significa estimular la exportación de la casa matriz. Generar demanda desde donde produce la casa matriz y en última instancia es ciencia, tecnología y desarrollo desde ese espacio de producción. Suponiendo que no entra en juego un tercer producto.

Por lo tanto, es un tema que merece un marco de discusión más amplio que la estadística. Tomando en cuenta los datos del segundo especialista, que pone énfasis entre la diferencia de crecimiento entre la exportación y la importación, complementémoslos con los datos de la estructura sectorial cambiaria incluyendo el año 2015.

Tengamos en cuenta que se derogaron los derechos de exportación, particularmente, a los productos industriales –excepto la soja-, situación que generaría un boom de las exportaciones y que ello impactaría a través de la recaudación. Por intuición si las importaciones crecieron un 18.9% podríamos inferir que el boom de recaudación viene por el lado de los derechos de importación.

Comencemos con los datos de la estructura cambiaría por sectores, un sector emblemático es el sector automotriz, que tuvo un déficit de 3.275 millones de dólares en 2015; en 2016 se duplico el déficit a 6.661 millones de dólares; y en los primeros diez meses de 2017 se acumuló un déficit de 6.933 millones de dólares, duplico el importe de 2015 y se superó los doce meses de 2016. En el caso del sector Maquinarias y equipo el 2015 tuvo un déficit comercial de 5.700 millones de dólares; en 2016 el déficit se redujo a 1.965 millones de dólares; y en los primero diez meses acumula un déficit de 3.670 millones de dólares.


Tal vez un sector que pone un llamado de atención, fue la dinámica del Petróleo, con un déficit comercial en 2015 de 3.094 de millones de dólares, al año siguiente el déficit fue de 2.286 millones de dólares, una situación mejor; pero en los primeros diez meses del corriente año ya contabiliza un déficit de 2.084 millones de dólares, restan dos meses para cerrar el año y parece que podría mantenerse en niveles altos la importación del sector.

Por lo tanto, hay una situación en los sectores económicos que parece no haber cambiado su tendencia importadora ante el estímulo de menos regulaciones en el comercio exterior y una devaluación. Los generadores de divisas podrían estar entre los sectores de Cereales y Oleaginosas, Minería, Agri., Ganadería y otras actividades y Alimentos y Bebidas pero que no alcanzaron el peso deficitario de los demás sectores económicos.

El saldo comercial en 2015 fue deficitario en 3.038 millones de dólares, con los estímulos anteriores, se pasó a un superávit comercial en 2016 de 2.140 millones de dólares; en tanto que en los primeros diez meses de 2017 el saldo comercial vuelve a ser deficitario en 6.116 millones de dólares, duplicando el dato de 2015.

Lo que si se confirma es la intuición sobre el dato de las importaciones que señala De Pablo, al tomar los primeros diez meses de 2017 contra los de 2015 los derechos de exportación cayeron un 14%, mientras que los derechos de importación se incrementaron un 101%. El boom de recaudación en el comercio exterior parece estar motorizado por los productos importados lo cual impacta en la producción local.

(*) El autor es Economista (UBA) e Investigador FCE-UBA / C. C. de la Cooperación Floreal Gorini

Image Image Image Image